Limpia tu entorno, limpia tu cerebro

limpia entorno

Después de las vacaciones, llegan los propósitos. Antes de empezar, haz limpieza en tu entorno y limpiarás tu cerebro.

Seguro que piensas en hacer ejercicio, un proyecto nuevo, vivir más relajado, comer mejor. Las vacaciones nos permiten tomar perspectiva e impulso para cambiar, y esta es la temporada de los buenos propósitos.

Sin embargo, cuando vuelves a tu vida cotidiana tu cerebro se ve inundado por tu entorno conocido y todas las cosas que contiene. En unos pocos días te ves atrapado en la rutina de antes. Hay un truco: elimina cosas superfluas y empieza con una hoja en blanco.

Tener demasiados objetos, posesiones o desorden frente a nosotros es un lastre. Nuestro cerebro no sólo forma lazos emocionales con las personas, también tenemos relaciones íntimas con las cosas. En cierto modo amamos esa taza de café o esos pantalones de los que no tenemos el valor de deshacernos, aunque ya no nos sirven.

Las cosas también son una distracción. Cada vez que miras un objeto, empieza una cadena de pensamientos disparada por ese objeto. Estas ideas ocupan espacio en tu “disco duro”, y añaden distracciones que te impiden concentrarte en lo importante.

Si quieres empezar el curso sto es lo que puedes hacer:

Aprende a vivir con menos cosas

Empieza por comprar menos cosas, y siempre que compres algo nuevo, a cambio tira, vende o regala algo viejo. Mira las cosas que tienes alrededor y pregúntate cuál es la última vez que las usaste. Si la respuesta es hace mucho, tira, vende o regala. La vuelta de las vacaciones es el momento perfecto para hacer limpieza, porque los lazos emocionales con esas cosas son más débiles.

1. Limpia tu mesa

Para muchas personas, una mesa o un lugar de trabajo que parece desordenado es sólo un mapa tridimensional de las cosas que tiene que hacer. Ellos saben donde está todo. Pero ese no es el problema. En realidad las cosas que están delante de nosotros compiten por nuestra atención y nos distraen a la hora de trabajar. Utiliza la técnica de la caja y empieza el día con la mesa limpia. Notarás la diferencia.

2. Limpia tu escritorio en el ordenador

Si tienes el escritorio de ordenador lleno de iconos, la pantalla llena de ventanas abiertas y tu buzón de correo lleno de mensajes sin abrir, el efecto es el mismo que una mesa desordenada: distracción. Empieza el día con el escritorio limpio. Puedes usar la misma técnica, pon todo en una carpeta y saca solo lo que necesites.

3. Limpia tu armario ropero

Vestirte por las mañanas se hace muy complicado con un armario lleno a reventar de prendas. Seguramente solo usas un 20% de toda tu ropa el 80% del tiempo. Para empezar, tira, vende o regala toda la ropa que no te hayas puesto en más de un año. Después usa el truco de las perchas. Coloca todas las perchas de colgar la ropa con el gancho hacia el exterior del armario. Cada vez que uses una, dale la vuelta y pon el gancho al revés. dentro de tres meses, mira las que todavía tienen el gancho hacia dentro, y procésalas.

4. Limpia tu frigorífico

Parece un tema menor, pero no lo es. Si quieres empezar a comer bien no puedes distraerte pensando si te comes o no esos restos de pastel, media tableta de chocolate o la tabla de quesos enmohecidos. Calcula tu dieta, compra solo lo que necesites comer, y elimina todo lo demás.

Foto: very cluttered desk por Shutterstock

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